talleres

Círculos rojos

Organizar y guiar encuentros de mujeres es algo maravilloso que me viene gritando desde hace mucho tiempo, mucho recorrido acompañando a mujeres a través de mi profesión como Trabajadora Social. Años después,  muchas mujeres en mis clases de yoga y danza, muchas horas danzando y moviendo el cuerpo, muchos masajes, mucha inquietud buscando espacios femeninos donde poder dar rienda suelta a mi manera de comunicar y buscando lugares donde las mujeres que sostenían el grupo, hablaban mi mismo idioma.

Dentro de mí, siempre mucha inquietud por conocer la raíz, el origen de muchas de mis tristezas y muchos de mis miedos… inquietud por saber como hacer crecer y no perder de vista mi fuerza y mis virtudes. Encontrando respuestas en forma de sensaciones y sentimientos, desconociendo o evitando asomarme a determinados lugares dentro de mí.; lanzándome al vacío convencida de mi luz…Siempre guardando, atesorando toda la información dentro de mi cuerpo, a través de la respiración y el silencio; dentro de mi cabeza, a través de la escritura y el registro de lo más tangible; en mi imaginación y en mis sueños… permitiéndome explorar  parcelas desconocidas y perdiendo el “juicio” literalmente, a hacer las cosas mal,  gozando de hacerlas sin más.


He ido despacio, muy despacio desarrollando herramientas para llegar hasta aqui; para romper moldes, para dominar una de las mil maneras en las que las mujeres pueden abrir la puerta de entrada a su propio templo, a su propio latir, al origen donde descubrir quienes son, quienes han sido siempre y hacia dónde quieren dirigirse: la manera de mirar de forma mágica y con ternura, hacia adelante; hacia lo que cada una quiere de sí misma desde sí misma.


En los círculos de mujeres hay mucha información y muchas experiencias que te acercan un poco más a tí, desde la energía, desde los arquetipos, desde cada una de las fases de la luna, desde …. infinitos lugares.

Esta propuesta rescata todo lo mencionado e incluye una parte para mí fundamental: el contenido más físico y estructural de nuestra pelvis, su reconocimiento pleno para tener también la autonomía en este aspecto de nuestra salud física, mental y emocional.

¿Cómo?: A través de un itinerario que comienza en la parte más externa de nuestra pelvis: el armazón óseo que nos sostiene, para ir profundizando mediante visualizaciones y ejercicios , hasta llegar a la musculatura más profunda  y el espacio que comprende cada uno de los órganos que componen esta región.

Trabajaremos también con el tambor, que sonará al ritmo de nuestro propio útero, de su latir… para activarlo y despertar la creatividad que llevamos dentro.  Vamos a recrearnos en la magia de la Chamana que despierta. Vamos a ocuparnos de nosotras desde nuestra propia visión. Vamos a experimentar (nos). Vamos a cuidar de nosotras mismas, vamos a criar a esa mujer que se hizo pequeña dentro de nosotras. Vamos a despertar (nos) a ritmos naturales. 

Círculos Rojos blog

  • Detalles:
    • Fechas: 4 sábados o 4 domingos, coincidiendo con la energía de cada una de las fases de la luna.
    • Horario: Cada uno de los encuentros será de 10:00 a 20:00 hs.
    • Lugar: Se establecen los encuentros en dos lugares diferentes  según ciclo de sábado o domingo: Garrotxa   o  Montseny. 
    • Estructura: Cada ciclo puede ser realizado completo, o por fase lunar. No es necesario asistir a los 4 encuentros, pero sí recomendable ya que en algunos aspectos los aprendizajes se basan en las sesiones anteriores.  Contacta conmigo y expón tus dudas.
    • Contenido: sesiones del Método Periné y Movimiento ®;  guia interior: sabiduría femenina y energía femenina (ciclos, estaciones, arquetipos…); meditaciones y ritmos de tambor, etc.
    • Número de participantes: 16 mujeres (4 x 4)

 

  • Precio:
    • Precio del ciclo: 375€
    • Precio de las fases individualmente: 100€
    • Descuento de 25€ si reservas todo el curso antes del día 30 de junio.
    • Descuento de 15€ si reservas tu fase con dos semanas de antelación antes del inicio.
    • Reserva imprescindible:
      • 90 € para el ciclo de 4 encuentros.
      • 45€ para encuentros por fase ( se ha de reservar con al menos una semana de antelación o contactar conmigo vía whatsapp).

 

  • Organización y contacto:
    • Contacto: Ana Rubio
    • Teléfono: 677 41 48 14
    • Correo electrónico: cuerpoterapeutico@gmail.com
    • Cualquier consulta no dudes en escribirme o llamarme. Aquí quedan plasmadas algunas opciones, pero cada caso es único y podemos ver la manera de adaptarnos a lo que estás necesitando.

 

 

Vamos a desafiar las reglas en este laboratorio de verano:

pelvis azul

 

4 encuentros

4 abordajes

4 fases de la luna

4 arquetipos

4 elementos

 

Si necesitas más información rellena este formulario y me pondré en contacto lo antes posible.

 

 

 

 

 

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Descubrir y Disfrutar, talleres

Fluir en tí.

Fluir en ti.portada facebookHace unos meses que vengo pensando en organizar algo diferente. Algo que incluya un trabajo terapéutico manso, gustoso, sereno y grato. Sé que supone un reto empeñarme en organizar algo con esta característica terapéutica cuando, la mayoría de las veces estamos en modo “huída”, y queremos ir a retiros, justo para lo contrario, para estar tranquilos/as y desconectar de todo lo que nos agita.
Sin embargo cada vez es más claro y fuerte mi empeño porque cada vez es más frecuente e intensa la necesidad que escucho. Los mensajes que recibo sobre la necesidad de encontrar un descanso y una herramienta dentro de una misma/o para combatir el día a día.  Es como si condujeramos una barca a la deriva, aprendiendo a agarrarnos con uñas y dientes a los bordes del bote (sin un ápice de disfrute),  según los embistes de un río externo , ajeno a nosotros/as.

Manteniéndonos siempre a flote, a cualquier precio… y sin apreciar ni gozar del viaje, atesorando tensiones de todo tipo, para no hundirnos, para no naufragar… ¿Qué pasa si naufragamos? ¿Qué pasa si decidimos escuchar otras mareas?.

La terapia craneosacral habla de escuchar en la quietud, de escuchar los tejidos corporales con calma, con paciencia…. y es que todos tenemos un fluir propio, tenemos un Río interior, que necesita expresarse, resonar en y con nosotros. Ésta marea propia ha sido olvidada a fuerza de navegar con la corriente de fuera. Un Río más o menos agitado y por tanto, más o menos sosegado; y aquí quiero poner el énfasis, en la parte tranquila, calmada… que todos llevamos dentro.

Me senté a pensar cómo quería organizar el siguiente taller y a quien dirigirlo. Me di cuenta de que por mucho que ame el yoga y sus cualidades; no es esto lo único que hace falta para reconectarnos, o al menos no es esto lo que a todos nos sirve.
Pensé en todo lo que he ido adquiriendo como herramientas a lo largo de todo este periplo, reflexioné sobre mi visión de lo corporal: en cómo entiendo el emprender el camino de regreso a casa concibiendo el cuerpo como un terrario de hormigas con infinitos caminos trazados, todos ellos útiles en algún momento…todos ellos registrados y recogidos en el espacio/cuerpo, definitivamente. Un escenario impermanente y estable a la vez, con posibilidad de respirarlo y también de que nos corte hasta el hipo.

Rastrear quiénes somos desde dentro;  desde momentos de silencio, de movimientos inesperados; desde responsabilidad bien entendida (aquella de pone su foco únicamente en uno mismo).

Pensé en el contacto con otros cuerpos, en el placer sublime de ponerte literalmente en la piel de otro.
Pensé en el Yoga Nidra y su enorme capacidad de conectar con nuestro subconsciente y dejar caer barreras, tensiones, estrés  en definitiva.

Recuperé algunas de las sensaciones y conversaciones con mis alumnas de butoh, lo mágico de moverte sin música, lo terapéutico de sentirte desde el tuétano y no hacer nada sino esperar…esperar a que las sensaciones se propaguen por el cuerpo como un incendio y te obliguen a moverte, o te paralicen…a qué las imágenes provoquen emociones que dejen un registro sensorial que seguir con la respiración y las articulaciones… Un baile interior al compás de un sonido que sólo uno/a misma escucha.

Y me lo imaginé y me pareció posible.

Así que el próximo viernes 7 de junio, comenzamos una propuesta mágica, un sendero hacia adentro con mucha imaginación y con mucho movimiento. Con poca exigencia y mucho descanso.

Seremos poquita gente para poder prestarnos atención sin esfuerzo. 

Estaremos cerquita de Barcelona, en Masía Can Camps

 

Poco a poco; o más de golpe si te interesa o tienes curiosidad, iré dando los detalles del programa y precios… de momento.
Escucha como resuena en tí esta primera gota de información…deja que se forme la onda expansiva en tu propio Río.

 

 

 

 

talleres

Cuándo poner límites duele. Notas para un taller

Hablemos en primera persona, hablemos de mí. Cuando Ángela me propuso trabajar juntas este tema de los límites, poner en conjunto su experiencia y la  mía, sus herramientas y las mías, me pareció algo precioso y a la vez me hizo situarme ante mí misma y mis límites. Me pidió que tratara de reflejar en un texto lo que son para mí y cómo querría explicar a la gente el trabajo que vamos a hacer. Por qué es necesario tener clara nuestra postura o nuestra manera de preservar nuestros límites, que al final hacen referencia a una parte de salud de la que sólo nosotros somos responsables.
lÍMITES y ahí automáticamente aparecía, para mí una connotación negativa. Exclusivamente por el uso de la palabra, algo rígido, que excluía… cómo si no fuese una buena persona al “poner” límites.

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Me paro a pensarlo despacio y a mirar por el retrovisor mi vida y entonces, ocurre, sin embargo, que me doy cuenta de que hace tiempo me reconcilié con ella, con la palabra…

Pasa el tiempo, delimito mis fronteras en función de la observación y de la experiencia; y me parece una palabra inmensa, con mil y un matices rescatables y aplicables a mi vida, incluso en su acepción más negativa. La dificultad para mí venía estando en “imponer” en lugar de “poner” los límites; de manera que la parte negativa estaba en la imposición, no en el límite en sí. Me explico:

A menudo me ocurría que  comenzaba a sentirme irritada y mucho más cansada de lo normal, evitando a determinadas personas o situaciones, sin ser consciente de que la mayoría de las veces esa irritación, ese necesitar alejarme,  tenía que ver con que me sentía desgastada, desgastada, como exprimida, no siendo tenida en cuenta; por no saber poner los límites, y preservar mi espacio y mis necesidades. Llegaba a un extremo tal, que lo que hacía era imponerlos, desesperadamente.

Pasa el tiempo, delimito mis fronteras en función de la observación y de la experiencia, aprendiendo que sólo cuando yo no conozco mis necesidades, entonces, no detecto el abuso, no me percato del desgaste; llego a sentir que toco fondo y entonces el límite aparece de manera brusca, con violencia y sorpresa…perdiendo efectividad y sentido. Trayendo consigo una sensación de culpabilidad ambigua dónde reconozco mi parte de carga: la necesidad de protección de mis energías y necesidades y la manera absurda de saltarme las señales para llegar a la imposición al límite, del propio límite.

Me quedé dándole vueltas a esto unos días… recopilando las herramientas, las señales previas que aprendí a reconocer en mi cuerpo, y desmigajando el trabajo de consciencia corporal aplicado a este tema que quiero desarrollar en este taller. 

Y comencé a preguntarme cosas que creía sería importante responder a priori; poner encima de la mesa sobre los límites más a nivel general, más social…

¿Dónde están mis límites? ¿Son límites que he puesto de manera consciente? ¿Hay parcelas de mi vida en las que siento que mis necesidades no son respetadas ni tenidas en cuenta? ¿Existen unos límites comunes a todos los seres humanos?
Respecto a los límites tengo posturas y sensaciones ambiguas; por un lado hacen referencia a prohibiciones y por otro lado son un referente para mi salud y nivel de satisfacción en la vida.
Los límites nos estructuran como personas, y nos definen igualmente, de manera muy personal con respecto a nuestras necesidades y a nuestras posibilidades de entrega y compromiso.
Reconozco unos límites que son impuestos por el medio, y que por lo general no suelen potenciar el desarrollo de mis potencialidades individuales ni el conocimiento de mis límites saludables,  sino más bien son condicionantes de mi desarrollo según los intereses, conscientes o no, del medio familiar, social y moral en el que me ha “tocado” nacer. Me acostumbré a responder a estos límites externos, de manera que quedo alejada del conocimiento de mis propios límites, los que son necesarios y reales para mi. Queda distorsionado el contacto íntimo y la escucha propia.
Sin este mirar hacia adentro para el propio conocimiento de aquello más íntimo que define quién soy y de qué manera necesito relacionarme con el entorno y con las personas; se desconocen las potencialidades reales y la manera de desarrollarlas. (Si no sé que necesito no sé cómo actuar para satisfacerme)
De esta manera, en mi día a día y en mi práctica cotidiana de tareas, la función de los límites está tergiversada ;en lugar de potenciar mi desarrollo, los límites parecen obstaculizarlo porque no están definidos desde el autoconocimiento ni la necesidad propia. Como sujeto me voy adaptando para lograr el mayor equilibrio posible con el medio, cediendo de manera inconsciente parcelas y espacios que a estas alturas no reconozco como vitales para mi desarrollo.
Mi organismo conoce este hecho y sufre esta adaptación ajena a mí. (El organismo reconoce (y reacciona ante ello) y la persona en su actuar no lo tiene presente). Aparecen entonces malestares, frustraciones, insatisfacción, tristeza sin motivo…
Mi manera de ser, mi carácter se ha desarrollado como un intento de adaptación al medio, no como un proceso de defensa de mis propios “instintos”internos. Desoyendo mis necesidades y emitiendo juicios sobre quien soy, sobre mi misma.
Este proceso de adaptación resulta doloroso, el mundo interno y el externo se perciben como una fuente de insatisfacción. La desconexión de mis impulsos y su bloqueo, queda fuera de la consciencia, NO los percibo; sólo me queda la percepción del medio externo, como un medio hostil.
Un medio hostil en el que aparece frustración e insatisfacción y sobre el que siento que no tengo posibilidad de actuar para modificarlo.
¿Te ocurre algo similar a tí? Piénsalo.
Esto puede traducirse en excesivo control por las cosas pequeñas, carácter irritable, necesidad de reducir los espacios de contacto con los demás, peleas frecuentes con las personas más cercanas, posturas radicales respecto a acontecimientos y dificultad para encontrar soluciones satisfactorias, falta de identidad, dependencia emocional, desconcentración, inseguridad general,etc…
Entonces:
¿POR QUÉ NO PONEMOS LÍMITES?
¿QUÉ REPRESENTA PONER LÍMITES?
¿COMO HACERLO?

Este taller, la parte que a mí respecta… va orientada a lo que para mí ha resultado primordial… reconocer siempre que pueda mis necesidades, y atender a las señales más o menos sutiles que tengo la suerte de recibir en mi cuerpo. Por eso mi trabajo se basa en el cuerpo, en habitarlo y en recorrerlo de dentro a afuera deteniéndonos en las manifestaciones que normalmente dejamos pasar desapercibidas.

 

Toda la información en el mail de mi compañera: info@elespaciodeangela.es

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Co(n)razón de loba

Y camina Minerva con su fuerza y su intuición, con su empuje y su valentía, con su miedo y su esperanza…por un bosque cubierto por las hojas desprendidas de árboles de ensueño, un paisaje onírico creado para ella… atraviesa este escenario de contornos difuminados con la certeza de que la lucha no será encarnizada, tampoco en vano: que la sangre que se derrame será la que purifique, la que oriente el cambio, la del reconocimiento, la sangre que atora la creatividad, la que eliminará rastros de dolores anteriores, y permitirá dolores nuevos y gozos diferentes, nacer, morir, nacer… No esta sola, una loba negra y fuerte camina delante, detrás y dentro de ella.
Y se detiene Ana, con su fuerza y su intuición, con su empuje y su valentía, con su miedo y su esperanza…dentro de un paisaje onírico creado por ella, observa en silencio…reconstruye los pasos en base a las sensaciones físicas que dejaron sus estados de ánimo… escucha sin juzgar cada milímetro de su cuerpo. Irreconocible a la vista,  muy lejos del cuerpo que la sostenía un año antes…pero inequívocamente suyo: con idéntico mapa de registros reconocible a golpe de respiración y movimientos suaves. Sigue siendo ella aunque la tormenta le sacudiera sin tregua…
Hace tiempo que se detiene Ana, cada vez antes…por falta de fuerzas unas veces; y por intuición las demás. Se detiene tanto tiempo que comenzó a avanzar en sueños, sin miedo a reconstruir escenas de su interior para ser vividas por otra; para poder verlas de afuera, para captar matices y descubrir en la bruma de la noche, secuencias de movimientos con los que soñaba desde tiempo. Y capturarlos, y seguir esperando… Y toparse en el vagar de la diosa por sus sueños, con pedazos de historias que convertir en proyectos… Y Asistir a la transformación alquímica de los frutos de los árboles en sus propias ideas… Materializarse de manera clara su necesidad de hacer las cosas desde otro lugar, desde un lugar reconocido.
Ha caminado en sueños ella también,incrédula con los acontecimientos, con un dolor convertido en silencio sordo en el centro de su cuerpo, sintiendo que el descanso y el desprenderse eran la única opción válida esta vez. Y se ha guiado por movimientos que ablandaban el silencio paralizador, movimientos estudiados y orientados al mínimo gasto de energía para la mayor efectividad, movimientos  que le hacían sentir bien con ella misma, olvidándose del resto. Y encontrar la respuesta y la coherencia. No siempre la que los demás esperaban o consideraban adecuada. Y no ha estado sola, una loba negra y fuerte camina delante, detrás y dentro de ella.
Y soltar en este otoño interminable, como hacen los árboles para dar paso a brotes nuevos. Aprender que el proceso de la vida-muerte-vida, no tiene que devastar a la persona, que soltar las hojas en el tiempo que toca no es doloroso para los árboles, que un sauce llorón no pierde su personalidad melancólica durante el invierno con sus hojas peladas, que su presencia se la otorgan su tronco y la savia que lo mantiene vital en sus cambios invisibles a los ojos extraños. Qué la naturaleza que habitamos nos está habitando. que resistirse a eso es morir un poco… Que si tus tiempos vitales se han acomodado a los tiempos y estaciones de la naturaleza, has ganado¡. Sólo queda observar y confiar.
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En este sueño de meses algunas cosas se han presentado con más claridad que otras, y han vuelto a tomar forma los principales motivos por los que decidí dedicarme en cuerpo y alma, al cuerpo y al alma… Sólo puedo vivir una decisión hasta sus últimas consecuencias, cuando esta decisión y el riesgo que entraña han sido aceptadas con calma, poniendo límites sanos a mi proceso, valorando pros y contras, apoyándome en los amigos, abriendo las compuertas de mi río interior hasta creerme seca, saborear la soledad cuando el miedo y el dolor se han reducido y romperme cuando no he podido más, y perder los nervios y perder el norte…y volverme a quedar en silencio, sin saber qué hacer, sin poder articular cosa alguna, ni dentro ni fuera de mí…Vivir una decisión tomada después de todo este viaje, es la única cosa que puedo hacer…y honrando mi fuerza y mi capacidad de creer me embarco en este proyecto, más lento, pero que reconozco más dulce y me hace más feliz.

Un espacio más pequeño donde reunir grupos pequeños de personas, una clases de yoga y movimiento consciente, de danza butoh en mi visión terapéutica, trabajo corporal desde el contacto entre personas, el estudio y la escucha de las razones del cuerpo para manifestarse de la manera que lo hace… Un espacio cuidado para personas que buscan algo diferente, aún sin saber qué. La posibilidad de tener 3 alumnos en clase y atender a las necesidades físicas y emocionales de cada uno, diseñar las clases para ellos; poner mi escucha y enseñar a poner la suya propia en su respiración y en las partes olvidadas de su cuerpo. Descubrir juntos el camino para volver a uno mismo. Rescatar un lugar y un momento de nuestra rutina para tocar nuestra divinidad dentro de nosotros, para recuperar el contacto con quienes somos, para darnos amor y para darnos mimos. No el yoga como disciplina obligada, sino el yoga como disciplina amada: como un parón de paz y disfrute dentro de la vida. 

Esto ha sido siempre para mí el trabajo corporal, sea con yoga, sea con danza, sea con consciencia sensorial, con los masajes, o con la escalada… crear ese vacío lleno de mí y sólo de mí. Ese vacío con la información más importante de mi ser, ese hueco lleno de mis sueños, de mis necesidades, de mis alegrías y de mis penas; ese lapso en el que yo misma cobro sentido y me hago enorme, sin límites definidos…y lo abarco todo… y todo me abarca a mí.
Acompañar a la persona que se mueve, al momento en el que se  con-mueve.

Encontrar la relación simple y sana con nuestro cuerpo y sus aconteceres… en un lugar cercano, luminoso y con silencio… Re-edificarnos en base a nuestro Impulso Tierno, que nos pone en contacto directo con nuestras necesidades.
Detectar cuales son nuestras verdaderas necesidades requiere paciencia y escucha…tiempo…¿Tiempo? …. TEMPO, el de cada uno, el que cada uno esté dispuesto a darse.
Aquí:

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De todo esta trayectoria he rescatado estos días aquellas clases y opciones que más me han satisfecho durante mi vida. Recuperé las sensaciones y me volví a pegar un baño de ellas, aprovechando la memoria celular y muscular de mi cuerpo. Decidí en base a ellas generar un espacio diferente, asequible y accesible para:

  • Clases de yoga en grupos pequeños.
  • Clases de yoga individuales.
  • Trabajo Corporal Individual o en pequeños grupos.
  • Consciencia corporal y sensorial.
  • Trabajo de rehabilitación individual basado en la “antigimnasia” y el yoga “terapéutico”.
  • Danza butô (consciencia Butô).
  • Meditaciones.
  • Masaje Ayurveda y terapias sensitivas: reiki, aceites esenciales de grado terapéutico, escucha tisular, flores del mediterráneo…)
  • Círculos Con-Movedores de Mujeres. “Co(n)razón de Loba”: talleres de desarrollo personal a través de la literatura, el movimiento y el silencio. Un sábado al mes
  • Experiencias de entrega íntegra al contacto (manipulaciones, contacto de masaje, consciencia sensorial)
  • El camino de Kali. (Grupo de yoga cerrado) Secuancias inspiradas en la asana Kala Bhairavasana : destruir para renacer. 
  • Talleres de fin de semana y Retiros.

Puesto todo en hilera y sin descripción detallada, me parece un mundo inmenso…pero siento que esto es lo que ha estado gestándose dentro y es aquí y ahora donde poquito a poco se materializa.

Estás invitado/a a participar, preguntar, proponer; en definitiva a crear-destruir-crear... con total libertad y total cuidado.

Se acerca el invierno…época de recogimiento y sostenimiento. Se acerca el invierno…época de gestación y silencio.

Se acerca el invierno, precediendo nuestra primavera¡¡

 

 

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Las Decisiones del inicio de curso

Desde hace medio mes vengo pensando en la manera de hacer llegar a la gente la información sobre el trabajo que realizamos sobre la región pélvica. Cómo tratar de llegar a las personas, hombres y mujeres, para hacerles saber en qué consiste este trabajo y por qué es tan útil y necesario, existan o no problemas en la zona que llamamos “suelo pélvico”.Rombo-del-suelo-pélvico
Es una región corporal sobre la que se asienta toda nuestra estructura, hacia arriba y hacia abajo, y por supuesto como no, hacia adentro… pero no sabía que más decir, que más poner, porque en realidad este, como todos los trabajos corporales, requieren de su experimentación para entender la realidad, para saber a ciencia cierta lo que nos está siendo útil y lo que no, lo que nos da información sobre nosotras y nosotros, y lo que nos está afectando y siendo de ayuda para mejorar nuestra salud, no solo física sino también mental y emocional.

Ya no sabía que escribir, ni cómo hacerlo… y de pronto recordé que al terminar el ciclo anterior les pedí a las participantes que me enviaran sus comentarios, sus sensaciones y lo que supuso para ellas el ciclo. 

Ha sido de la experiencia con estas 7 mujeres que he decidido ampliar el formato incluir y modificar algunas secciones con la idea de dar espacio y cabida a todo lo que surge durante cada una de las sesiones. A veces, una hora a la semana no es suficiente para entender lo que a nivel emocional se está movilizando, aunque parezca que a nivel más físico/ mecánico si lo es… Hemos aprendido muchos unas de las otras, y yo de todas ellas, a esperar a no dar por sentado nada de lo explicado … a leer sus caras de asombro, de duda, de desconcierto… la verdad ha sido un lujazo estar ahí, dirigiendo este grupo y viéndolas disfrutar.

Así que no diré más… Llega el otoño y recomenzamos con este trabajo. Si quieres más información siempre podrás encontrarla  en el enlace que dejo al final de los comentarios de estas 3 mujeres.

Ellas han sido las protagonistas y verdaderas maestras de este ciclo anterior.
Gracias.

“Para mí ha sido un curso muy interesante, que recomendaría, sin dudarlo.
 
Ha sido todo un descubrimiento para mí, de una zona, de la que no tenía consciencia, que para mí era una desconocida, y que pensaba que sólo “estaba ahí por estar”.
A veces no le damos ninguna importancia, a nuestro cuerpo, a nuestra anatomía, como ya nacemos así, para que interesarnos…o al menos yo… y estas sesiones me han servido, para darme cuenta, para estar más presente, para ser más consciente.
Para conocerme mejor.
 
Ese ratito, de poder dedicarlo a mí.
De conectar conmigo, con mi empoderamiento femenino , ha sido fantástico.
El sentirme viva, el hacer algo por y para mí, a parte de todo lo que he aprendido y lo bien que me he sentido haciéndolo.
Ha sido un verdadero placer compartirlo con más mujeres.
 
Cuando acababa la sesión me sentía, flotar, que sensación más fantástica; y que pocas veces, en el día a día, nos escuchamos, nos cuidamos y nos paramos a dejarnos sentir.”
E.

“Este curso me ayuda a tomar conciencia de mi zona pélvica, a tomar consciencia de mi misma, a estar más atenta de mi postura,y así poder ver si necesito modificarla, recolocarme  para que mi columna se coloque correctamente y todos mis organos tambien. ( por ejemplo, revisar cómo estoy sentada, donde estan mis isquiones, como tengo la columna).

Me ayuda también a pararme, respirar y permitir escucharme, en definitiva, me ayuda a ‘volver a mi’, a sentirme más presente, a cuidarme.
en este estado, conectada conmigo, siento una energia diferente, una fuerza, poderio, un empoderamiento,
Los comentarios de las otras participantes y los tuyos aportan otros planteamientos, otros conocimientos otras maneras de ver, de sentir, son un plus al curso”.
P.

“El curso es un momento para detenerse y poco a poco ir explorando, descubriendo y sintiendo esa zona tan fundamental pero que muchas veces ni reparamos en ella.

Yo por fin he entendido cómo está colocado todo y como se relaciona entre sí. Recorriendo los órganos, músculos y huesos mentalmente y luego ejercitándolos te da un poderío especial.
En el grupo se crea una onda maravillosa con las chicas y con Ana especialmente, de curiosidad, aprendizaje, complicidad y mucho humor.
Un placer ❤”
M.


Muchísimas gracias

 

 

talleres, Uncategorized, Yoga

RETIRO DE YOGA

1Me hace especial ilusión escribir esta entrada que representa un paso más en mi trabajo,  un avanzar en mi mejora como persona y como profesora de yoga. Un reto que acepto encantada.

Mi objetivo desde que comencé a trabajar con el cuerpo ha sido acompañar y ser testigo de los aprendizajes de cada persona; ha sido enseñar a ser pacientes e intentar dirigirnos a nosotros mismos con delicadeza; demostrar que la atención en la respiración no es un sacrificio, sino un premio… que la escucha sin prisa da lugar al descubrimiento de lugares secretos dentro de uno (lugares sólo de uno).

Poco a poco, sorprendentemente se ha creado un grupo de alumnos y alumnas que me han animado y pedido un tiempo más largo y reservado exclusivamente para el yoga. Organizar un retiro con el objetivo doble: 1- convertir un tiempo limitado en infinito; 2- priorizar la práctica de estar con uno mismo, el hábito de respirar para tí y desde ti,  la extravagancia de abrir espacios exclusivos para cada uno de nosotros (fuera de nuestra rutina y pose al exterior). 


De esto se trata, y así está pensado, tiempo para la práctica que amo y me humaniza: el ashtanga; y tiempo para la práctica que me facilita vivir a este y en este ritmo: el yin. 

Tiempo para el silencio, para el canto y el estremecerse, tiempo para recuperar lo sagrado y mover las moléculas que forman nuestro cuerpo con la vibración del sonido, para apreciarlo con ojos, oídos y piel… Tiempo para alimentarnos bien, para apreciar las sutilezas de quien tengo enfrente, sus tejidos, sus latidos, sus pulsos, sus silencios…. En definitiva…tiempo para hacer las cosas de otro modo.

Este formato de fin de semana me da la oportunidad de tener cerca a todas aquellas personas que viven en cualquier otra ciudad y que en este tiempo han tenido interés en mi trabajo y me han hecho diferentes consultas: Madrid, Toledo, Logroño, Valencia, Coruña… Desafiando las fechas, y confiando en lo que vendrá, marqué en el calendario el Puente del Pilar para este retiro,  una oportunidad maravillosa para hacer algo diferente.

Me lanzo porque juego con la gran ventaja de contar con uno de los espacios más maravillosos que conozco. Un lugar que ha sido casa desde la primera vez que lo pisé hace más de tres años ya. Gestionada por unos amigos con letras grandes, bonitos hasta no poder más:  la Masía Can Camps . A muy poquita distancia física real de Barcelona pero a años luz de la vida en la Ciudad Condal.

 

¡No tienes excusa! o puede que sí, pero estás a tiempo de organizarte.

Así que aquí dejo constancia de lo que vendrá y más adelante: un enlace con la información más funcional del taller, la organización horaria y la propuesta de trabajo corporal basada en yoga en general  y en cada uno de nosotros, en detalle.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

 

 

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Trabajo sobre la región pélvica

Estoy absolutamente encantada con la respuesta del ciclo de Periné. Son un montón de personas, en su mayoría mujeres que me han escrito o llamado preguntando por estas clases y por la metodología;  hay un grupo interesado, lo suficientemente grande para dar comienzo a estas clases, será en Septiembre, definitivamente.
Así que si por alguna razón aún no habías leído la info, o no te habías decidido te dejo abajo un enlace donde encontrarás todo detallado.
Hoy decidí escribir sobre lo que para mí está significando todo este trabajo y además decidí incluir uno de los testimonios que una de las alumnas me envió por mail.
Es en base a sus sensaciones que yo me  planteé explicar lo que significó para mí hacer la formación, descubrir una metodología tan cercana a mi manera de trabajar, con un diseño tan profundo y una progresión tan lógica que resultaba sencilla y natural de adquirir. Que sin darte cuenta movilizaba todas las zonas tratadas explícitamente, pero a la vez, se producían movimientos mínimos y discretos que provocaban un efecto mariposa dentro de mí.
Durante un mes entero de formación (ni sé las horas), mi cuerpo con base en el periné estuvo despertando a millones de recuerdos, reconociendo y recordando millones de texturas en los diferentes tejidos y músculos; un millón de emociones latentes se manifestaron de las formas más inverosímiles…. fue una verbena realmente¡¡¡ El resultado, un mayor control y conocimiento de mi región pélvica y la estructura interna y externa. Una mayor y mejor capacidad de reconocer las diferentes profundidades de los estrechos que la componen, la posibilidad de relajar y contraer a demanda la musculatura; y una fascinación y entrega total al método de Blandine Calais-Germain.

Sucedieron muchas cosas mientras realizaba la formación, que me tomé con calma, curiosidad y muchísimo respeto. En esos días pensaba en mi formación de yoga, y cómo mi fabulosa maestra me hizo con cariño pasar por todas y cada una de las asanas ( a pesar de que mi cuerpo podía realizar acrobacias y torsiones sin grandes esfuerzos), me enseñó que para poder enseñar tenía que sentir en mi propio cuerpo todas las fases de las posturas, disfrutar y sufrir con las aperturas en la medida en la que la postura ponía a prueba mi cabeza, mi cuerpo y maravillosamente mi corazón…. y esperar el momento de comprender el porqué de la asana, lo que me ofrecía, lo que se pretendía, y entonces…. entrar en la postura…. ahí sí,  feliz y plena de satisfacción.
Y con ese mismo criterio fui pasando por las sesiones una a una, con mi frustración, mi sorpresa, mi cansancio, mi miedo, mi desconcierto emocional, mi fuerza de voluntad, mi no comprender nada de nada…. hasta que en un momento, y gracias al respeto en el aprendizaje y a la constancia, al respeto a mí misma y a la aceptación… todo cobró sentido.
Es desde ahí desde dónde imparto las sesiones de trabajo sobre la región pélvica, desde mi propia experiencia y desde el conocimiento técnico y mecánico. Para mí un privilegio acercar esta herramienta a más personas
Es un trabajo continuo y paulatino que sabemos dónde empieza, pero debemos estar abiertos a recorrer el camino tal y como se presente: sin atajos, con atajos; sin prisa, con prisa; con miedo, sin miedo; con energía, sin ella…
En resumen, esta entrada del blog sirve para contaros como nos hemos sentido algunas de las personas con este trabajo, sirve para animar vuestra curiosidad.

Son infinitos los motivos por los que acercarte a este trabajo corporal puede ser beneficioso, no sólamente si has tenido partos o tienes algún problema concreto en esta zona; si eres hombre o mujer… la tensión, el estrés, las posturas cotidianas… afectan sobre esta zona que es la base que sustenta nuestra columna, la base que sustenta parte de nuestras emociones ( canal de nacimiento, control de esfínteres, relaciones sexuales…).
El planteamiento de la metodología se basará también sin poder evitarlo en el correcto uso del cuerpo para evitar lesiones o favorecer el mantenimiento de los logros obtenidos. Más tiempo para mirar hacia adentro, para escuchar y para aceptar lo que somos y lo que tenemos.

Aquí el testimonio de una de las alumnas:
Gracias N, por compartirlo.

El primer día fué desconcierto y también asombro…

calibrar el volumen de ésa corona ósea resultó ser algo muy misterioso; pero más que su dimensión me inquietó su movimiento, sus posiciones en mis movimientos.

 
En la segunda sesión, a pesar de cierta frustración por lo abstracto del tema,
me dejé llevar más, sin tanta voz interior. Fue la sesión donde sentí que había un abismo en mitad de ése espacio,en el lugar en el que bascula las caderas, en ese nido que resguarda tantas cosas, tanta víscera de golpe, un vacío…
 
En la tercera clase, recuerdo haber podido dibujar mentalmente el tramo que une los isquiones hasta el coxis,interpretar y palpar la parte más interna de alguna forma tranquiliza.
 
lo más flipante es lo de la bolsa que lo contiene todo, como una membrana que protege-sostiene tantas funciones y sus órganos…
 
Ahí es donde todo es más crucial, eso intuyo, ahí es donde siento desde la segunda sesión que algo palpita, se retuerce o se recoloca en mi endometrio,
ahí es donde está mi vientre que tanto se ha deformado de los últimos años de panzas, cambios de peso y cuestión postural sobre la mesa de dibujo…
y más abajo está el suelo pélvico con su fragilidad, por falta de fuerza. aunque sensible y bien despierto.
 
Hoy sesión cuarta, ha sido muy estimulante, al fin sentir que no es un abismo lo que contiene nuestra estructura pélvica,
es un montón de materia que consigue moverse y modificar su posición a base de gestos que aprende.
Aparecen  ejercicios con los que cuidar ese espacio que tan grande o tan pequeño parece según momentos o estímulos!”
 
 

Si algo de lo que leíste hasta aquí ya te resuena… sigue adelante.

Disciplina corporal sobre región pélvica. Información ampliada

Como siempre, muchas gracias

Descubrir y Disfrutar, Uncategorized

descanse en paz

Tengo el gran privilegio de trabajar con cuerpos, escuchándolos como algo más que una estructura osteoarticular y muscular; favoreciendo los micromovimientos y la apertura de espacios escondidos; siendo testigo del emerger de zonas oscuras que dan contenido a las vivencias de cada uno, que dotan de sentido a los propios deseos.
Presenciar esa coreografía donde el silencio se deja escuchar, donde se perciben los desplazamientos sutiles de los tejidos y los órganos mismos, acomodándose. Recordando cada uno ese lugar de origen, volviendo al sitio y al momento antes del la “sordera”, esa manía casi folclórica de vivir a contrarreloj, posponiendo más y más el descanso,  y con ello… alejándonos más y más de la posibilidad de estar en calma, de la oportunidad de habitar nuestro reposo y gozar de él.
Me entristece pensar que la desconexión con el cuerpo tiene mucho que ver con la idea de exigirnos y valorarnos social e individualmente, en función de cuánto hacemos. Costumbre malsana que nos pone en valor 10, en alguna extrañamente sobrevalorada “clasificación” ajena y nos entierra, bajo cero en nuestra propia lista de satisfacción personal.
Reaccionamos con frecuencia cuándo ocurre algo que nos asusta, que nos frena por lo impactante del suceso o por la indefensión momentánea que nos crea. Cuando conseguimos salir del miedo, es ahí entonces, cuando en algún punto lejano de luz dentro de nuestra racional existencia, el parpadeo de lo verdaderamente importante nos hace conectar de nuevo, y sólo por un instante con la verdad más absoluta y conocida… y nos hace sentir absurdos…. ojalá tanto como para no perder de vista ese parpadeo de nuevo.
Me entristece nuevamente, la facilidad con la que olvidamos el salud, la satisfacción, las sensaciones cuando todo va bien, la facilidad para sonreír y estar en modo silencio y calma, la alegría de permaneces en la no competencia, sino en el vivir conjunto y compartido… Esos ratos cenando sin prisa, sentados solos en un banco o café, un abrazo largo dónde no importa nada, una puesta de sol desde tu ventana, el olor del jabón de sándalo en la piel, un beso húmedo de la persona que te vive más de cerca, una llamada o mensaje de las personas que te viven desde lejos… 

beso chimpancés

Después de haber gozado del privilegio de estar sentada en el paraíso mirando al horizonte y de descubrir que es mucho más productivo para mí el no hacer tanto (e incluso no hacer nada), el permitirme escuchar dentro y fuera, el detenerme a reconocer que el ritmo natural del exterior está mucho más en armonía con mi ritmo interior, que no es necesario encadenar acciones frenéticas hasta apagar el día; más productivo y efectivo respetar mis tiempos y necesidades porque me siento más fuerte, descansada y capaz de crear, no me enfermo y me organizo mejor… no me aturullo y decido cómo quiero que se desarrollen mis días, no me frustro tanto si no llego dónde se esparaba… puedo diseñar mi vida lo más cerca posible de mis necesidades y soy consciente de cuándo voy perdiendo fuerza y aparece la tristeza en forma de nudo en mi garganta… dando como resultado espacios de silencio y escucha previos al bloqueo definitivo que hace que sólo pueda vomitar ignorante e irresponsable mi temor sobre otra persona.

Silencio, descanso y aceptación: receta necesaria para no dañar dentro ni fuera.

Y esta entrada viene rendir un homenaje a todas aquellas personas que llegan a mí, antes del reventón… a aquellas personas que han encontrado por un momento el canal de vuelta al origen, y han decidido regalarse tiempo y silencio; y han decretado prioritario el  mimo y la ternura, el espacio de ensamblaje entre ellos y ellos mismos. Para que me sirvan de inspiración y no sea posible olvidar cual es el único lugar desde el que quiero trabajar con esos cuerpos poblados de personas.

Gracias

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Un nuevo nacimiento

Placeholder ImageLlevo como un millón de años queriendo hacer esto…. y ha tocado ahora. Cosas de la vida, que no casualidades… que hacen que todo llegue cuando le toca, cuando estemos preparados. Así que asumo que este es el único momento en el que podría haber dado a luz este proyecto, esta propuesta gestada con cuidado y paciencia.
Tiene que ver conmigo, con mis experiencias vitales, con mis deseos no escuchados, con mis necesidades silenciadas y con un montón de momentos de desorientación total dentro de lo que ha venido siendo mi vida.
Tuve la suerte de enamorarme del silencio y aprender a tener paciencia conmigo misma, a rechazar la exigencia, la comparación y la competición en relación a los demás. No supe como lo hice, y nunca lo sabré creo; pero en un momento determinado de mi vida, el caos recurrente y doloroso se transformó en una oportunidad para probar cosas nuevas, para decir basta y acercarme a la persona que por debajo de las capas superpuestas con las que afrontaba y enfrentaba mi vida, estaba sentada atónita, esperando ser descubierta. Fue como un juego inversamente proporcional: a más caos y dolor, más necesidad y curiosidad por la muchacha sentada fascinada con mi ofuscación. Sentarme conmigo misma se convirtió en imprescindible.

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El camino para llegar al lugar donde yo misma me esperaba sentada y paciente, lo recorrió primero mi cuerpo, después mi corazón y finalmente esta cabeza mía, decidió unirse al trío y recomponerme por completo.
Tiempo después me hallo aquí, habiendo diseñado una especie de itinerario, un pasatiempo que se comporte como ese gozne, esa bisagra que empuja la puerta hacia el interior de las personas. No sé hacerlo de otra manera, sólo a través del cuerpo.
Os invito a leer más, y a probar si sentís la curiosidad en el blog Consciencia Butoh y no dejes de pasearte por las páginas. 

Ojála te guste.